La caminata es mucho más que caminar. Es un ejercicio rítmico y constante que mantiene el sistema cardiovascular activo, mejora el sistema respiratorio y trabaja la musculatura, sin el impacto ni el riesgo de otros deportes.
Y a diferencia de otras actividades físicas, una caminata permite también recorrer lugares distintos, disfrutar del paisaje y vivir una experiencia compartida que suma valor a cada salida.
01 / TIPO
Ideal para compartir entre colegas en un entorno natural, disfrutando la recreación al aire libre sin exigencias físicas elevadas.
02 / TIPO
Un poco más exigente pero siempre segura. Premia el arrojo, la tolerancia y el espíritu de trabajo en equipo ante los retos del camino.
03 / TIPO
Con foco en el medio ambiente y el reciclaje, genera sensibilidad por el planeta y crea conciencia colectiva en los participantes.
Aumenta el ritmo cardíaco y mejora el bombeo sanguíneo, previniendo ataques cardíacos y enfermedades circulatorias.
Disminuye el LDL, eleva el HDL y mantiene la presión arterial bajo control de manera natural.
Estimula las endorfinas y, en grupo, aleja la soledad y fortalece la socialización del equipo.
La exposición al sol regula el calcio y el fósforo, fortalece el sistema inmunológico y los huesos.
Regula los niveles de glucosa en sangre y reduce el riesgo de accidentes cerebrovasculares.
Estimula el sistema óseo y previene la artritis, especialmente en mujeres mayores de 50 años.