Las actividades deportivas son acciones reglamentadas que buscan mejorar la condición física de quienes las practican. A diferencia del deporte competitivo, su objetivo principal es crear hábitos saludables permanentes, sostenibles y mejorables en los colaboradores de las empresas, reduciendo los riesgos que el sedentarismo produce en la salud.
Son también un motivo de recreación e integración que congrega personas, equipos de trabajo y sus familias, donde el ejercicio físico es el punto de encuentro entre todos, muy por encima de cualquier enfrentamiento por un trofeo.
01 / ENFOQUE
Escenarios donde las personas se reúnen para pasar momentos agradables e inolvidables practicando diferentes deportes.
02 / ENFOQUE
Con carácter competitivo pero sin perder lo amistoso: siempre habrá ganadores, pero el elemento motivador es que cada individuo quiera superarse a sí mismo cada día.
03 / ENFOQUE
Orientado a la creación de rutinas físicas permanentes y sostenibles en los colaboradores, combatiendo el sedentarismo y mejorando la calidad de vida en el entorno laboral.
Disminuyen el riesgo de mortalidad por enfermedades cardiovasculares, previenen la hipertensión arterial y mejoran el perfil de los lípidos en sangre.
Ayudan a mantener y mejorar la fuerza y la resistencia muscular, incrementando la capacidad funcional para realizar actividades físicas de la vida diaria.
Mejoran el control del peso corporal, disminuyen el riesgo de diabetes logrando personas no insulino-dependientes y reducen ciertos tipos de cáncer.
Ayudan a mantener la estructura y función de las articulaciones —beneficiosas para la artrosis— y mejoran la calidad del sueño de manera significativa.
Liberan tensiones, mejoran el manejo del estrés, ayudan a combatir la ansiedad y la depresión, y aumentan el entusiasmo y el optimismo en el día a día.
Mejoran la imagen personal y la autoestima, fomentando que cada individuo quiera continuar practicando actividad física para ser mejor en lo suyo cada día.