Emociones

Los amigos y su influencia en el trabajo en equipo y las relaciones laborales

En el mundo moderno cada vez más exigente, la gente pasa la mayor parte de la vida más activa y productiva de su existencia, en un puesto de trabajo; rodeados de personas con roles similares pero con vidas diferentes cuyos mundos pueden estar llenos de sorpresas, en razón a sus vivencias, formación, experiencias, ansiedades, ilusiones, necesidades y sus reflexiones, que hacen parte de su vida privada pero que pueden afectar de manera tangencial las relaciones laborales, pues se construyen barreras para dividir lo formal laboral de lo informal personal, porque todo lo propio es esencialmente eso (…) parte de la vida privada.

En ocasiones y por circunstancias especiales motivadas por momentos emocionales las personas hablan de lo privado, y se confiesan frente a quienes le generan un poco de confianza dando un giro a una relación que en principio pudo ser eminentemente laboral pero que ahora está siendo enriquecida con sentimientos en los dos sentidos, que elevan el compromiso mutuo, la colaboración, la tolerancia, la compasión, la lealtad, la generosidad, y muchos otros valores que son muy importantes a la hora de construir equipos de trabajo exitosos. Hablamos de momentos emocionales porque son las emociones las que impactan la memoria y son los momentos especiales los que siempre se recuerdan, pero también en la etapa de la vida mas activa y productiva del ser humano se generan las mayores ansiedades por descubrir nuevas cosas, por vivir experiencias, por aumentar el conocimiento, y por rodearse de personas que produzcan valor a la hora de construir proyectos de vida, pues en el mundo moderno las amistades se incuban y se consolidan en los entornos familiares, escolares, de formación profesional y laborales.

En un equipo de trabajo cuando los compañeros o colegas que además son amigos se apropian y se constituyen de manera espontánea como parte de las responsabilidades ayudando desinteresadamente no solo por aportar valor, comprenden mejor la necesidad de un proceso, corrigen lo necesario de manera constructiva y hacen cosas positivas por el equipo. Cuando aprenden a ponerse en el lugar del otro y viceversa, pero además se identifican objetivos comunes y se emparejan las potencialidades, se construyen también equipos exitosos rompiendo con el individualismo.   Los amigos son más comprometidos con los proyectos y las tareas, porque se comunican mejor mientras trabajaban, y generan ambientes laborales más positivos entre sus compañeros de equipo. Si algo sale mal, se sienten más cómodos aportando comentarios críticos y ayudando a sus compañeros a repensar, a identificar a tiempo oportunidades de mejoramiento y/o corregir errores en las tareas, porque por la amistad entre sí, se sienten con mayor confianza en ambos sentidos, es decir, en lo que se aporta con intensión positiva para mejorar, y en la manera como se recibe la opinión de alguien que es considerado como amigo y que se supone, está aportando de manera sincera sus mejores intenciones.



Hay un concepto que también se nos suele escapar a la hora de hablar de las relaciones laborales; ese es la confianza. Si la amistad o no amistad en el entorno laboral es una elección, la confianza en los compañeros de trabajo debería ser una obligación, ya que es la que verdaderamente propicia un buen ambiente y camaradería entre los miembros de un equipo. Ahora bien, la confianza, como dicen los refranes de los abuelos, hay que ganársela (y trabajarla). Y eso para muchas personas es un arduo trabajo.

Los eventos empresariales, las salidas de integración, las reuniones sociales en las empresas, las actividades experienciales, las celebraciones, y muchas otras herramientas con las que las organizaciones corporativas a través de el área de talento humano y sus responsables de bienestar diseñan el salario emocional,  son mucho más que oportunidades para propiciar momentos emocionales positivos, en los que se construyen y fortalecen sentimientos de amistad  entre los miembros de los equipos de trabajo y se consolidan relaciones entre líderes para desarrollar sinergia.

La idea de trabajo en equipo es una idea que existe desde el mismo momento en que el ser humano dejó de ser nómada y comenzó a vivir en sociedades demandando para ello de la participación activa de todos los miembros de una comunidad y por lo tanto de sus talentos, potencialidades y esfuerzo como parte de la colaboración. La importancia del trabajo en equipo surge entonces por la necesidad de realizar cosas que superan el potencial de una persona para lo que se requiere sumar esfuerzos considerando por la lógica matemática, que mientras más personas se junten de manera comprometida en la realización de un proyecto, teniendo de manera individual muy claro el objetivo, mejores y más efectivos serán los resultados.

Las tareas que se desarrollan entre amigos consiguen mejores resultados, pues en un mundo tan competitivo, al final de una jornada no se recuerdan los comentarios de los rivales sino el aporte o el silencio, el regocijo y la generosidad de los amigos.    Entre verdaderos amigos la competitividad egoísta es debilitada por el aprecio mutuo y las buenas intenciones, pero además la amistad es un sentimiento que hace que las ideas se enriquezcan y crezcan en mas de una cabeza.    La amistad facilita que la gente sea más feliz y también más productiva.   Mas allá de la familia de sangre que cada nuevo día se queda en casa, está la familia espontánea con la que se comparte la mayor parte del tiempo del día a día laboral junto con sentimientos, anhelos, ilusiones, ansiedades y sueños.   Así es como las relaciones de amistad entre compañeros de trabajo crean un ambiente agradable pues la gente se siente más contenta y se aprecia mejor el entorno laboral, la empresa y las sensaciones que allí se viven, porque además, frente a ellos desaparece de manera frecuente la máscara acartonada de formalidad, se facilita la espontaneidad y las personas se comportan tal y como son realmente.  Lo primero y más importante es entender que la amistad en el entorno laboral significa respetar a todos los compañeros, sin prejuicios ni estereotipos, desarrollando empatía y aportando experiencia y solidaridad, en favor de alimentar un equipo de personas que se entienden y que son, en sí, parte del significado de la organización por la que trabajan.

Las empresas que cuidan su clima laboral y promueven actividades para fortalecer la amistad entre sus colaboradores, logran un impacto muy positivo en su productividad.

Un pequeño detalle de agradecimiento en cualquier ambiente, fortalece enormemente el valor de la amistad. Devolver favores en la misma proporción o cualquier manifestación amable, entre los amigos incluyendo dar las gracias de manera sincera como reconocimiento efectivo por una ayuda desinteresada que se ha recibido, son sentimientos y conductas que enriquecen las relaciones laborales. Es necesario hacer sentir que los pequeños detalles son espontáneos, y que a la vez representan verdaderas muestras de afecto, pero nunca deben aparecer como “pago” al beneficio que desinteresadamente se recibe, pues los obsequios, invitaciones y otros detalles, son elementos naturales de una amistad sincera.

En medio de un buen ambiente familiar se construye un buen ambiente laboral y se obtienen altos niveles de motivación generando un sentimiento muy positivo hacia el trabajo, y elevando el sentido de pertenencia. Las actividades al aire libre hacen parte de una buena estrategia para generar las mejores oportunidades cuyo objetivo sea el de fortalecer los lazos.

Los verdaderos amigos en los equipos de trabajo, siempre ayudarán a sus amigos a superarse, a conseguir resultados y a vivir mejor, porque el interés está puesto primero en el equipo y luego en la persona, no en las posesiones, nivel social u otros intereses diferentes al ser humano de manera aislada.    La confianza, el consejo oportuno sobre las buenas costumbres, hábitos sanos, diversiones en coherencia con el respeto y el resultado de la empatía, constituyen muestras claras de un gran aprecio, compromiso y de responsabilidad.

Disponemos de escenarios adecuados y de un equipo idóneo de trabajo con lo que diseñamos eventos empresariales con los más altos estándares de calidad, seguridad y servicio, para vivir momentos inolvidables.